Tres herramientas para una vida más consciente y plena.

Una de las cosas que deberíamos ser capaces de brindar a quienes exploramos el camino de la espiritualidad en su sentido más profundo es el de poder ofrecer, no tanto un recetario formal que pueda decirse sigue este camino y lo lograrás, sino un conjunto de pistas que son por así decirlo pilares del proceso. Dentro de estas estrategias, que las hay diversas, dependiendo del punto de referencia desde el cual uno habita el mundo, hay tres que he ido comprendiendo y que son esenciales.  Aprender a hacer preguntas, aprender el silencio y la meditación son tres herramientas o estrategias que nos pondrían en el camino más adecuado.

Aprende y reaprender a hacer preguntas. Una vida sin preguntas se diluye en un sin sentido. Es por esto que no busques tanto responder a las preguntas. Aprender a realizar preguntas que te motiven e inspiren a vivir, preguntas que cuestionen aquellas cosas cotidianas a las que nos hemos acostumbrado y que bien sabemos, nuestra propia intuición nos dice, no son las más adecuadas para una vida plena y con sentido. La vida se nos ha ido respondiendo las preguntas que otros han formulado y hemos olvidado preguntarnos, tomar conciencia de que es lo que somos y que lugar tenemos en el tejido de la vida.

    Redescubrir el silencio. Nuestro estilo de vida actual se caracteriza por el ruido. No toleramos el silencio de ahí que hacemos todo lo posible para evitarlo. El silencio, no obstante, es una manera esencial de vivir. De ahí que es fundamental dejarse impregnar por el silencio. El silencio nos muestra lo que somos, y no generamos falsas expectativas frente a lo que podemos o no. En el silencio, cuando es un silencio consciente, nos permite escuchar en primer lugar todo nuestro ruido interno, pero cuando somos capaces de ir en profundidad, nos permite mirarnos a nosotros mismo más allá de las falsas imágenes y justificaciones que creamos de nosotros mismos.

    La meditación. Detenerse. Conectarse con la respiración, con los ritmos del corazón, sentir el cuerpo, la mente y poco a poco, porque la meditación en cualquiera de sus formas no es algo que se logre de la noche a la mañana.  Meditar es aprender a ver la vida desde otras perspectivas. Meditar como algo que empieza en la quietud, en el silencio y en la capacidad de mirarse a uno mismo es el camino a la liberación.  Es ser capaz de llegar a reconocer el observador que contempla la vida y que es libre porque comprende que, en su esencialidad, no hay nada que buscar, no hay nada porque luchar por que ya somos todo lo que podemos ser.

    Así pues, más que como tareas, piensa en esto como pilares que le den forma a tu vida y estarás más cerca de la libertad.

    Pereira, Colombia, 18 de octubre de 2025.

    1 comentario en “Tres herramientas para una vida más consciente y plena.”

    1. Hermoso tu escrito. Gracias por la invitacion a contemplar el silencio como fuerte enriquecedora de nuestros cuerpos y almas. Aprender a valorar el silencio no es tan facil en este mundo lleno de ruidos.

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