Siempre has sido obsesivo con los planes. Pero aquello ha cambiado. La pandemia te habría dado la certeza que no debías planear mucho porque el destino es incierto. No obstante, estas sentado en tu escritorio de la casa, como cada 31 de diciembre. Son las 9:30 de la noche. Estas haciendo una lista de tus propósitos. Te dijiste a ti mismo que serían pocos, pero ya van diez, al estilo de los decálogos. «Ya está servida la cena», escuchas a tu esposa hablar desde la cocina. «Ya voy», respondes. Sientes ansiedad. Lees de nuevo. Eliminas casi todo y dejas una frase: Esforzarme por ser feliz. Miras de nuevo. Eliminas «esforzarme por» y vuelves a leer: «Ser Feliz».
Pereira, Colombia, 17 de abril de 2026.

