La oración por la paz: el proyecto de vida de mi madre

“Y muriendo en ti, nazco para la vida eterna”

Oración por la paz

“La oración por la paz” ha sido una de las plegarías que ha tenido un lugar especial en mi formación como cristiano católico. Y es una plegaría que siempre tengo presente porque trasciende a lo espiritual donde morir en ti es aprender a morir en Dios, en la entrega y en su realización en nuestra vida. Es la vivencia de una vida donde muere la duda, las sombras, la desesperación y la tristeza, que son en últimas los deseos del ego. Y hoy, mi madre ha muerto en Dios y al trascender los límites de su cuerpo, ha nacido para la vida eterna. Y quizás sin tenerlo mucho presente, la oración por la paz fue su proyecto de vida.

Su vida con todas las limitaciones tan propias de nuestra condición humana, fue una vida en la que se convirtió en un instrumento del amor de Dios, de aquel que lo es todo, en todo. Y no lo digo como un intento de justificación o simple consuelo, la vida de mi madre se defiende sola, sino como la evidencia de una experiencia de vida compartida en cierta conciencia desde hace unos diez años, donde he visto que praxis vital fue una vida de servicio orientada por el amor, el perdón, la fe, la esperanza y la alegría, elementos que nos plantea la oración por la paz como proyecto.

Su vida fue, en consecuencia, como debería ser la vida de cada uno de nosotros, una oración por la paz tejida a través de los hilos del amor y la compasión. De un amor que se expresó en cada acto cotidiano; de una capacidad de perdonar como respuesta a tanta desavenencia; de una vida inspirada en la fe y devoción a un Dios que siempre procuraba tener de referente y que encontraba en el camino. Su piedad, su oración constante por todos y todo fue evidencia de esto.

La vida de mi madre, se reflejó en su capacidad de acompañar y estar presente en el dolor del otro; de preservar la esperanza en un mundo que por momentos se nos hace tan hostil y de mantener la alegría, sobre todo la alegría que permite disfrutar tantos pequeños momentos con quienes les rodeaba y amaba. La música, el baile, el amor que expresaba en el alimento que compartía hecho de sus propias manos son ejemplo de esto. Y ella, siempre supo reconocer los logros de los otros por pequeños que fueran y los manifestaba en pequeños presentes. Un título académico, un cumpleaños, un libro nuevo en mi caso, siempre eran motivos para celebrar eso que a veces se nos hace tan difícil, vivir juntos.

Ahora bien, el reconocimiento que ha tenido en el homenaje floral que siempre tuvo en vida, siempre procuramos encontrar una razón para que tuviera flores en casa y que no falto ahora en su muerte, reflejan la alegría que reflejaba en su ser. Siempre celebraba la belleza de las flores en sus diversos colores y aromas. De ahí que hoy su presencia late en cada cosa y en cada recuerdo que nos vincula a ella como los aromas de las flores que la han acompañado su velorio.

Confió que Dios en su infinito amor, nos brinde el consuelo para seguir y que ella pueda alcanzar la plenitud del amor que siempre procuro manifestar en su vida.  Ayer me preguntaba un sobrino que dónde estaba la abuela y sin dudarlo le dije que estaba a la orilla del mar. Todas estas imágenes que esbozamos son un intento de hacer comprensible lo incomprensible. Hasta ahora, en mi viaje espiritual he podido comprender que, así como el agua se manifiesta en diversos estados y es nombrada de diversas maneras como un lago, un rio, un nevado, el mar, nos invita a reconocer que somos una única esencia, agua, que de Dios venimos como el agua de los glaciales y luego de cumplir su ciclo retorna a un nuevo ciclo, y eso es lo más cercano a la vida eterna, a una vida en Dios.

A nombre de mis hermanos y mi padre, y el mío propio, agradecemos su valiosa compañía y el respeto que han evidenciado con su presencia y a través de las flores y mensajes acerca de lo que ella ha significado para muchos de nosotros. Muchas gracias, Dios les pague.

Diego Velásquez González

Pereira, Colombia 25 de mayo de 2026.

26 comentarios en “La oración por la paz: el proyecto de vida de mi madre”

  1. Les acompaño en este momento tan difícil con todo mi respeto y mis oraciones. Es tiempo de tener la madurez de transformar el dolor en gratitud, agradeciendo a la vida por los grandes maestros que nos cuidaron cuando éramos más vulnerables. Dios la tenga en su santa gloria.

  2. Carmen Velasquez

    Gracias Diego por tus indas palabras sobre una madre que dió todo su amor por nosotros, que nos protegió, nos guió, nos aconsejó, y en resumidas cuentas dió su vida y amor incondicional por los seres que amaba.

  3. Luz Elena Ramirez Fajardo

    Diego, recibo con mucha tristeza la noticia de la partida de tu mamá. Solo me crucé con doña Nelly las veces que estuve en tu casa, en esas épocas de juventud cuando llegábamos a armar fiestas en su sala. Ella siempre nos recibió con una sonrisa y una amabilidad que hoy, con los años, se valora todavía más. Fue una maravillosa mujer, estoy segura. Eso se reconoce en el hijo que crió: en tu sensibilidad, en tu forma de mirar la vida y en la profundidad con la que hoy honras su memoria.

    Te abrazo con mucho cariño en este momento tan doloroso. Que doña Nelly descanse en paz, y que su amor siga acompañándote siempre.

  4. Ivone Maritza Beltrán

    Así será Diego, la oración por la paz para conmemorar la memoria de tu mami.
    Exalto tu entereza y razón en este momento trascendental para ti y tu familia. Un abrazo fraterno

  5. Muy Educadamente

    Los mejores recuerdos que nos dejan nuestros padres están relacionados con la fe, con la alegría, la celebración y su sosegada capacidad de resistir. Creo que ella se fue, sintiéndose orgullosa de sus hijos y nietos y que ahora, desde esas orillas del mar, contempla con satisfecha serenidad las huellas que dejó en la playa.

  6. Que hermosa y conmovedoras palabras por tu bella madre Diego…pude verla a través de tu escrito.
    Te acompaño en tu dolor y te consuelo… ella está con el Señor, ella está en el cielo y estará siempre en tu corazón.
    Un abrazo 🤗

    1. Carmenza Chaparro Gonzalez

      Muchas Gracias primo por esas palabras hermosas para tu Mama.
      La Tia siempre tuvo un lugar especial en mis recuerdos de infancia.
      Un abrazo en la distancia que Dios los llene a todos de consuelo 🙏
      Me alegra mucho que Mama y las muchachas los acompañaran.

  7. Holanda Cardona Grisales

    Dieguito hermoso un bello homenaje a tu madrecita. Son palabras que calan en el alma y en el ♥️
    Muchas gracias por compartirlas conmigo. En ellas describes un gran ser humano y se evidencia tu gran amor por ella. Muchas BENDICIONES
    .

    1. Gracias doña nelly por los buenos momentos se quedan para siempre la enseñanza la perseverancia gracias por la amistad y por la entrega asia tu familia hoy no estas ficicamente entre nosotros pero en nuestra mente y corazón vivirás por siempre

    2. Hola Diego que hermosas palabras siempre recordaré a Nelly cuando salía de atardeceres e hiba a saludarme al almacén de Adornos con mucho y sincero sentimiento la recordaré siempre

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