Lo que leo… «Ritos y Cicatrices» de Catalina Arango.

Una celebración a la vida, desde la misma vida y desde los límites que nos hemos impuesto o de aquellos que la vida misma nos plantea día a día. Vivir es aprender a vivenciar todo aquello, los momentos, las experiencias, los dolores, las alegrías dentro de la perspectiva de la impermanencia, de la fugacidad de estos. Es por esto que cada día es un tesoro, una oportunidad, una posibilidad. Y para vivir, construimos ritos, ritos que nos permiten dimensionar la vida en una dimensión más profunda e íntima. Vivir es reconocer las cicatrices de una vida vivida, de una vida reencontrada y a través de las cuales podemos reconocer aquello que somos si sabemos mirar, si sabemos contemplar ese fluir incesante de hechos y circunstancias a las cuales estamos abocados.

Y el libro de Catalina Arango, Ritos y Cicatrices, una historia que nos recuerda las inmensas capacidades interiores que tenemos, así como la posibilidad de descubrir en las dificultades, nuestra verdadera esencia de una humanidad llamada a realizarse.  Leer esta historia con un contenido biográfico, es tener la oportunidad, si estamos abiertas a esta, de encontrar en las propias circunstancias, no un límite, que es evidente, la vida es limitada, sino una mirada a la propia experiencia de la vida y preguntarse si lo que hacemos y la manera como vivimos es realmente como queremos hacerlo.

En su dolor, que es propio de quienes enfrentan estas circunstancias, en su esfuerzo por reacomodar la autopercepción que tenía de sí y la nueva imagen que emerge, nos podemos reconocer.  Habitamos un cuerpo que creemos que es la suma de todo lo que somos, cuando es solamente otro componente de ese complicado rompecabezas que define y establece los límites a nuestro Yo. Y es un cuerpo que hemos de amar en tanto es nuestro más seguro compañero.

Y en este aspecto el libro es una invitación a reconocer nuestros propios límites y al mismo tiempo a reaprender a amar el ser que somos, quererlo y cuidarlo. Un ser que se expresa, que ama, que desea, que siente. Ritos y Cicatrices como tantas historias sobre el cáncer es un bello recordatorio de la importancia del cuidado y como esta es una dimensión que nos humaniza y acerca.

Finalmente, quiero compartir un ejercicio que es más un juego que he venido poniendo en práctica con los libros leídos. Redactar un micro cuento que refleje la experiencia de la lectura del libro. Y esta es mi propuesta. Vivir es celebrar, tus ritos y cicatrices. ¿Cuál sería la tuya si has leído el libro?

Pereira, Colombia, 8 de agosto de 2025.

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