Perderse para encontrarse


Perderse. Sentir el dolor que inmoviliza y limita. La enfermedad que limita el cuerpo y la conciencia.

Por: Diego Velásquez

Reconocer esa limitación. Si y tener la certeza que en algún momento tendré que hacer el esfuerzo persistente por reinventarme. Tal vez ahora no quiero. Pero, ¿Cómo? ¿En qué? ¿De qué manera? Pienso que vivir, a veces, parece demasiado. Pongo música rock en ingles de los años 80s y 90s. Tengo una sintonía extraña con aquel tiempo donde, aunque no todo fue lo mejor, de una u otra manera termina siendo una de las maneras como puedo reconectarme con la vida. La musicalidad, los ritmos, las voces, las mismas letras funcionan como un ancla que impide que siga divagando en el mundo. Y esto es algo que sólo lo comprendí recientemente.

Encontrarse. Y entonces por momentos, me siento seguro en medio de esa música que por momentos se me hace melancolía. Y me puedo dar cuenta como la energía del cuerpo y la mente se estabiliza. Y ahora al pensar, sé que, con todo, estaré bien. Tomo el libro de Aforismos de Fernando Pessoa. Y encuentro uno con el que me identifico. “¿Viajar? Para viajar basta existir. Voy de un día para otro, de estación en estación, en el tren de mi cuerpo, o de mi destino, asomado sobre las calles y las plazas, sobre los gustos y los rostros, siempre iguales y siempre diferentes, como finalmente son los paisajes”.

Y así es el fluir de los días por que al final toda la vida es un viaje. Y el texto es una buena imagen de lo que ha sido mi propia vida, un viaje, un “Viaje Espiritual”.

Pereira, 21 de septiembre de 2024.

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