Despertar

Aquella fría y soleada mañana, luego de otra noche de insomnio, abrió las ventanas de su cuarto.  El suave aire removió los recuerdos que se habían ido quedando depositados en el reservorio del agua de la terraza durante las noches anteriores de lluvias; y mientras sentía el aroma del café del apartamento del vecino, comprendió que no había dolor, que las alegrías y las tristezas, la ansiedad del futuro y el apego al pasado eran nada.

Y el sol acaricio sus brazos. Un suave y tibio calor toco su piel trayendo los recuerdos de tiempos dolorosos que empezaban se derretirse con el calor del nuevo día y que ahora, al final, luego de tantos esfuerzos, pudo tener la certeza de la serenidad y paz en su alma.

Y aquella mañana, aquella extraña y particular mañana, sintió un nuevo aliento de vida en medio de los estertores de una noche que había sido larga y tormentosa.  Y recordó los abrazos de aquellos a quienes había creído amar y creer en sus palabras. Y aunque por un momento dudo, dicha sombra se alejó al ser iluminada por el sol que emergía entre las nubes e iluminaba el nuevo día.

Comprendió que el amor es un estado vital, que la vida es como es, agridulce como el amor. Salió de casa, sonrió a los vecinos, dio paso al anciano, contemplo los árboles del parque en su floración y la patrulla de policía que llegaba a la ronda del nuevo día. Y todo esto sólo le pudo confirmar la impermanencia de la vida y el valor de cada momento.

Pereira, 24 de enero de 2026.

9 comentarios en “Despertar”

  1. JAVIER Velásquez González

    Ayer estuve en el casco viejo de Panamá. Estaba lleno de gente. Verdaderamente en cada esquina había algún evento. Me pareció estar en esas películas que muestran una tarde en Latinoamérica, en donde los protagonistas corren ente malabares, bailes, música y más. Fue una tarde maravillosa porque solo nos interesaba ver. No consumir, no acudir a una cita, no nada. Solo estar. Esto Diego es lo que tu llamas «El valor de cada momento».

    1. Si, cuando somos capaces solamente de estar presentes sin ninguna expectativa, incluso sin tener precisamente esa intuición. Dejarse arrastrar por las escenas y simplemente vivirlas.

  2. Estoy de acuerdo con la opinión anterior, es una bella descripción que bien pudiera tratarse del inicio de un cuento o novela. Deja un interés por saber cómo continúa.
    Saludos.

  3. Jhonnattan Mauricio Solano Rios

    Tenemos muchos momentos de duda, pero el amor siempre vale la pena, logramos amar porque somos transformados no damos amor esperando a ser transformados.

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